llamado Junta de Andalucia.
De paseo por la judería Cordobesa, alguno vestido de soldado romano
En solidaridad con el Ecosistema y en apoyo al poder legislativo andaluz, nos desplazamos el pasado sábado a cazar en la finca La Tejera , a pocos kilómetros de Córdoba con el fin de echar una mano al cumplimiento establecido por la Junta de Andalucia en su Orden de 16 de diciembre de 2009. No deja de ser una excusa , tanto nuestra como de la Junta de Andalucia, pero excusas con fines bien distintos. Nuestra excusa no era otra que "abrir" un nuevo portillo en nuestras andanzas cinegéticas. La de la Junta con esta normativa es la de crear cierta alarma social con esta enfermedad , que la verdad es que no sabemos ni si existe, pero lo importante es eso, que vayan funcionarios de la Junta con sus coches oficiales a controlar estas monterías, que se gasten una buen pasta en contenedores absurdos y que los cochinos que se matasen tenían que llevarse a incinerar a la planta de Osuna. Si matábamos alguna boca (que no fue el caso) un veterinario de la junta tenia que certificar que la habíamos cocido (la jeta) con agua hirviendo durante un tiempo de 20 minutos, y con ese certificado se podía transportar los colmillos.


Dos marranos, dos señores y detrás...los contenedores

Ante esas espectativas y no sin nuestra "duda racional" de si habría cochinos o no, lo cierto es que no fuimos a cazar La Tejera bajo la organizacion de Ignacio de Córdoba. Unos 45 puestos para cerrar la mancha de unas 600 hectáreas y 12 rehalas. La finca, por lo que pude ver, son varios barrancos muy apretados de monte y de trocha estaba muy apetecible.
Otra de las dudas existenciales era si los perros cazarían o no y la verdad es que trabajaron bastante bien a pesar de llevar mas de un mes en el paro. Coincidimos con las rehalas de Antonio Becerra (fijo en el GM y conocido por sus sabuesos) y con la buena rehala de Miguel Poyatos de Montoro.
La ladras y los tiros no faltaron durante toda la montería ya que se oían tiros por todas las armadas, a nosotros nos toco en la parte alta de la finca, y no era la parte en la que estaban los marranos.
En total, el veterinario certifico 23 marranos, de los que había que destacar dos buenos navajeros, que metidos en sus "urnas herméticas de cristal" serian transportados (con enfermedad o sin ella) a la planta de Osuna para ser Cremados !!que barbaridad!!.
Aprovechando la ocasión, y como estábamos cerca de Córdoba, nuestro amigo Pepe Perez Cabrera nos invito a comer en El Churrasco para celebrar San José, y para cumplir una apuesta que había perdido porque decía que no se habían matado mas de 10 cochinos. Perdida la apuesta y celebrado su santo, acabamos de comer cerca de las 8 de la tarde.
No se si cumplimos con el Decreto de la Junta para erradicar con esa mas que "ficticia" enfermedad, pero el día se puede repetir cuando queráis compañeros!!!.
Un saludo
ALMOGA